Nuevo juguete de carabineros para la represion

Carro ultrasonido de Carabineros podría generar “trastornos cerebrales”
Ya fué probado con personeros de gobierno y la derecha.

El analista en defensa Guillermo Holzmann afirmó que quienes operan el dispositivo deben tener una intensa preparación para mantener los niveles a una intensidad que sólo haga que la persona arranque del lugar, pero advirtió que también podría producir problemas mayores.


SANTIAGO, septiembre 12.-

Un “origen bélico” tiene el llamativo carro de ultrasonido Long Range Acoustic Device (LRAD), que emite ondas de alta frecuencia molestas para el oído humano, estrenado anoche por Carabineros para dispersar a los manifestantes que encendieron barricadas en avenida Grecia por la conmemoración del 11 de septiembre.
Y aunque el aparato resultó “bastante eficiente” para actuar contra multitudes exaltadas, el analista en defensa, Guillermo Holzmann, dijo que quienes lo operan deben tener una intensa capacitación, ya que “si los decibeles se aumentan, puede generar trastornos cerebrales”.
Según explicó el también académico del Instituto de Políticas Públicas de la Univerdad de Chile a Terra.cl, esta especie de radar montado sobre una camioneta tiene un origen bélico: “Se empezó a usar en Bosnia y genera un sonido que es molesto al oído, que te incapacita y te obliga a aislarte del grupo para salir del alcance de este objeto”.

A juicio del también académico del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, el dispositivo de ultrasonido “ha resultado ser bastante eficiente sin la necesidad de usar ni zorrillo ni bombas lacrimógenas, ni lanzaaguas y no deja ningún tipo de efecto físico”.

Por ello, enfatizó en los cuidados que deben tener sus operarios, ya que desde el punto de vista bélico, el sonido es una potente arma “que incluso tiene la capacidad de destruir inmuebles”.
David Jofré, otorrinolaringólogo del Hospital Clínico de la Universidad Católica, explicó que para poder determinar eventuales daños que podría provocar este aparato al organismo, es importante saber la intensidad del sonido en cuestión o si de alta frecuencia. “Sobre 100 decibeles se considera inaceptable la exposición a cualquier ruido, no es recomendable ni siquiera en lapsos muy cortos, porque existe la alta probabilidad de experimentar un daño auditivo irreversible”.

Como ejemplo, señaló que un disparo podría oscilar entre los 100 a 120 decibles y el ruido de una discotheque cerca de 95. Pero cuando se superan los 100, las personas podría presentar problemas como pérdida del umbral auditivo por algunos minutos, la presencia de un ruido permanente (pitido) que puede llegar a ser crónico y, por último, un deterioro total y pérdida de audición o hipoacusia.

(Derechos Reservados Terra Networks Chile S.A)

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